miércoles, 23 de noviembre de 2011

Hoy

Un día como hoy, nacieron muchas sonrisas animadas en deseo, besos apasionados que rozaban el cielo, corazones de cristal perfumados de ilusión, tarjetas anónimas, pues eran de mi para ti y de ti para mí, y nosotros no necesitábamos nombres, velas que se apagaban con la esperanza de seguir en ese sueño fugaz, y versos de un poema que el sentimiento inspiro una vez más…

Hoy, solo existe cual deber obsceno y sin sentido, de no hallarnos, de no olernos, de no verme reflejado en tus ojos, de no cruzar nuestros caminos...

Hoy y solo hoy, cometería el error de encontrarte, acariciarte, inventarnos, fundirnos, reírme y perderme en ti, hasta que sientas como cada poro de tu cuerpo chilla por este acierto, hasta que entiendas como nuestras almas necesitan de este error…